Termostatos para calefacción, la mejor solución de ahorro energético

Los termostatos para calefacción son una de las mejores soluciones de ahorro energético en los meses de invierno.

En el momento de poner en marcha los sistemas de calefacción, una de las preocupaciones más comunes es el consumo y la subida de la factura. Por eso, optimizar al máximo la calefacción nos ayudará a reducir el gasto y a hacer un uso eficiente sin renunciar a la comodidad. ¿Cómo hacerlo? La clave está en los termostatos.

Los termostatos, además de ayudar a regular la temperatura de nuestras casas, son una forma muy efectiva de ahorrar en las facturas de gas y electricidad. Si tenemos en cuenta que la calefacción y el agua caliente representan alrededor de un 80% del consumo de energía de una vivienda, vale la pena instalar un buen termostato.

Para mantener climatizado el hogar durante los meses de más frío sin que se vea afectado nuestro bolsillo ni nuestro confort, nada mejor que un termostato para controlar el consumo de calderas, circuitos de radiadores o bombas de calor.

Pero en el mercado existen diferentes tipos de termostatos para calefacción: analógicos, digitales, modulantes, de ambiente, cableados, inalámbricos, con Wifi… ¿cuál escoger? Veamos las principales ventajas e inconvenientes de los sistemas más comunes.

Tipos de termostatos para calefacción